El viejo y la crisis (Relato)
La locura de la construcción en Canarias, llegó a tener tal magnitud, que si no es que aparece, oportunamente, e sta crisis que ahora padecemos, ( no hay mal que por bien no venga) el cemento lo habría arrasado todo. En Tenerife, se habían metido ya con los pueblitos de las medianías y, hasta con los de las alturas... Todo el mundo o, estaba ciego, o se había vuelto loco... Menos, claro está, aquellos que, fácilmente se llenaban los bolsillos, hasta reventar... ¡Con esta ceguera y, con esta locura, se perpetraron bastantes daños! Ahora solo nos quedan, obras aberrantes.¿Por qué son aberrantes? "Por que están fuera de sitio y de lugar..." Algunas de ellas, todavía sin terminar... Y bastantes socavones por cubrir, por cierto. Meditando sobre todo este asunto, se me ocurrió el siguiente relato, léanlo... ...