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Mostrando entradas de octubre, 2017

Cruces al borde de los estanques (Relato)

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Cruces al borde de los estanques (Relato) En Cerro Blanco algunas veces al rato de ponerse el sol, ni sabes por qué ni como ocurre, pero te invade de pronto, sin esperarlo, una brutal congoja, es un sentimiento extraño de desamparo y de soledad, y te corre por todo el cuerpo una especie de escalofrío y, en ese mismo instante, coincide, que comienzan también a tronar los grillos, eso si, por poco tiempo, pues en seguida los devora el eco intenso y grave del croar de las ranas que llega rebotado, saliendo desde dentro de los estanques. En Cerro Blanco hay una gran cantidad de charcas, y cada una de ellas, por desgracia, guarda para sí en su interior el recuerdo de una historia trágica. Clavadas cual estacas sobre las grises tapias que cercan el agua muerta de algunos de los estanques, como en la cúspide de un monte calvario, se levantan impotentes y mudas hacia el cielo, las cruces que señalan la tragedia, ese terrible último acto voluntario llevado a cavo por los suicid...

LA FLOR DEL SAKURA (CUENTO)

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LA FLOR DEL SAKURA (CUENTO) Este es un relato del cual, nadie conoce nada, ni en lo referente a su origen, ni en cuanto a su veracidad, solo se sabe que comenzó a extenderse circulando de boca en boca entre los miles de refugiados, afectados por el tsunami que arrasó el pasado marzo la costa Noreste del Japón, y que se agolpaban asustados y con el alma en un puño en las canchas deportivas y en otros  lugares similares habilitados para la acogida. Así lo cuentan… Cuando sus padres le pusieron el nombre al abuelo Hikaru, jamás se imaginaron que una persona revestida por el halo de semejante nombre, un nombre (que según la tradición japonesa, significaba cielo, luz, resplandor, luminosidad…) se iba a pasar  ya, casi de por la vida, en un mundo habitado por las enguatadas alas de las tinieblas. Al pequeño Hikaru, que por aquel tiempo vivía con sus padres en un pueblecito a las afueras de Hiroshima, los norteamericanos no le tomaro...